Siempre velando por la seguridad, el medio ambiente, el Capitán Marítimo del Puerto de Algeciras, Julio Berzosa, se despide

Tras 37 años al frente del Puerto de Algeciras, el que fue durante nueve años el Capitán Marítimo, Julio Berzosa, finalmente dice ‘adiós’. Se despide de una trayectoria impoluta, en la que su objetivo principal siempre fue velar por la seguridad y el medio ambiente de la Bahía y el Estrecho. Pero también buscar el ‘lado humano’ de la entidad y aportar el apoyo, que al final se traducía en cariño, según explica a Área Manolo Piedra (presidente de AESBA), que necesitaban todas las empresas marítimas.

Ha vivido las peores épocas y demostró ser el Capitán que la ciudad merecía tener, volviendo a dejar por escrito su lado humanitario, ya que afirma, el Puerto de Algeciras «no abandonó a ningún marino durante el covid». «Los buques que tenían como destino llegar a nuestra localidad en plena época del coronavirus venían con muchos marinos enfermos. La Autoridad Portuaria, Sanidad Exterior, Prácticos y Capitanía empujando conseguimos que a ninguno se les dejase fuera. Tenían que soportar una enfermedad desconocida en un camarote de 10 metros con fiebre y sin tratamiento médico. Entonces decidimos dar cobijo a todo el mundo y sanar a los tripulantes«, explica Berzosa a nuestro compañero Rubén García.

Y es que, el Puerto algecireño detalla, fue el único que acogió a los tripulantes enfermos sin apenas reglamentación, gracias en buena parte, al apoyo de las empresas existentes. «Se dio el caso de que otros puertos cercanos que cuando un buque tenía como destino ir allí, no los dejaban entrar. Entonces fue Algeciras fue la Madre Teresa que admitió a los buques y sanó a sus enfermos«.

La evolución del Puerto a través de los ojos de su Capitán

Las empresas se han reunido en un emotivo acto de homenaje para respaldar la trayectoria de Julio. Solo palabras de admiración y agradecimiento a un hombre que lo ha dado todo por consolidar la imagen que hoy día tiene las inmediaciones portuarias.

Así lo definen las empresas marítimas, de la mano de Manolo Piedra, quien ha reunido junto a AESBA a infinidad de personas con el objetivo de agradecer a Berzosa su incomiable labor . «Puedo decir que lo que ha buscado siempre ha sido defender a las empresas relacionadas con los buques. Al organizar todo esto, la gente me decía, Manolo, es que es Julio, tengo que ir, tengo que coger el avión. Nos ha ayudado siempre, no hay más gente aquí porque están trabajando, pero si no el salón en el que hoy estamos reunidos no nos habría bastado».

«Cuando las empresas vamos Autoridad Portuaria siempre lo hacemos con un problema. Ya sea heridos, fallecidos, avería y fuego. Pero Julio siempre tuvo la capacidad de mimetizarse con el empresario con el que que estaba hablando. Es de aplaudir y por eso ahora tiene el reconocimiento que se merece. Yo veía como le decía a su Inspector pero cómo vamos a dejar a este hombre sin que pueda facturar. Somos los que más le queremos porque a la vez somos los que más cariño hemos recibido de él».

Y aunque para Julio la bandera española se ha perdido de la presencia de los buques y navieras, afirma que para seguir cosechando éxitos hay que tener en cuenta que Algeciras está en el paso de todos los buques del mundo, porque todos necesitan venir a nuestro territorio «necesitan de esa servidumbre de las empresas del Puerto porque saben que van a venir aquí y los problemas que tengan los van a resolver».

Paso a nuevas generaciones con un legado muy presente

Berzosa deja en buenas manos una Capitanía que atesora la mayor actividad del país y de la que de momento asume sus funciones Karim Breir, actual coordinador de Seguridad e Inspección Marítima de la Capitanía algecireña. El Consejo de Administración de la APBA ha querido agradecer su dedicación todos estos años tanto en Capitanía, como por sus aportaciones como consejero.

Julio Berzosa se incorporó a la Capitanía Marítima de Algeciras en 1985, habiendo inspeccionado desde entonces miles de buques y participado en resolver emergencias y siniestros ocurridos tanto en el Estrecho, como en lugares más remotos en los que era reclamado. Ha participado en Comisiones de Investigación de Siniestros Marítimos y ha sido instructor de Salvamento Marítimo, la Dirección General de Marina Mercante, la Agencia Europea de Seguridad Marítima o la Organización Marítima Internacional, entre otros.

Sin embargo, los que le conocen destacan por encima de todo algo que no está en su largo currículum, su solidaridad y humanidad. Así ha quedado patente durante la pandemia, convirtiendo a Algeciras en uno de los puertos del mundo en los que no se ha negado el auxilio a ningún marinero enfermo y que como Berzosa ha recordado, “todos se salvaron”.

 

FUENTE: ÁREA CAMPO DE GIBRALTAR